Cerámica por una buena razón
Especialmente robusto
a través del diseño desarrollado por Bosch
Menor riesgo de rotura
gracias a la forma del elemento calefactor y su ubicación en un tubo protector
Resistencia al calor y durabilidad
mediante tecnología de calefacción cerámica
Arranque en frío rápido y seguro
debido a la baja tensión
Funcionamiento confortable del motor y con ahorro de combustible
debido a la función post-incandescencia
Al principio, los motores diésel solo se utilizaban como motores estacionarios. Robert Bosch reconoció muy pronto su gran eficacia para los vehículos de motor, pero tenían grandes dificultades para arrancar en frío. Los operarios tenían que precalentar los motores con lámparas calientes, sopletes o incluso hogueras. En 1922, Bosch lanzó el primer calentador para motores de aceite pesado, que desplazaba el precalentamiento al interior de la cámara de combustión. Hoy en día, los calentadores Bosch permiten un arranque en frío en menos de dos segundos.
Los calentadores históricos y modernos han evolucionado considerablemente. Antes se utilizaban componentes sencillos; hoy, los tubos de incandescencia protegen la espiral calentadora de los gases de combustión y garantizan la estabilidad mecánica. Los calentadores modernos están diseñados para la tensión de a bordo, lo que hace obsoletas las resistencias en serie. Las nuevas tecnologías, como el diseño de doble bobina, han mejorado aún más la eficiencia.
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